miércoles, 24 de septiembre de 2014

El compañero

Debes confiar en su comprensión…a pesar de tanto,.. A mi compañero

(Foto: Raquel Banchio . Fotografía vivencial)
Vuelves del trabajo, despacio, cansado, ilusionado, expectante, y nosotr@s, yo, te esperamos siempre, aunque ya hayas llegado, aunque ni tan siquiera te hubieses marchado, porque te necesitamos, porque te necesito, compañero,.. Porque aunque muchos de los días, y muchísimas de las horas que nos habitamos no nos hablemos, y nos derrotemos en los quehaceres rutinarios, aunque de rutina ya exista poca en esta nueva realidad, sigo pensando, compañero, que tu abrazo, tu sostén, tu entrega, son indispensables, y tu orden, tu anhelada organización, que a veces no llega, no se vislumbra, me complementa, porque en mi caótica y preciosa cotidianidad, la necesito, para no perder el rumbo… Y, es así, compañero, como hemos llegado a este puerto, tan lleno de vida, cuánta vida en tan poco tiempo, .. Paciencia, porque soy imperfecta y estoy aprendiendo, cada día un millón de cosas, y mil millones más que nos restan, por suerte, en este maravilloso aprendizaje que hemos emprendido juntos, compañero de vida!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario